Como podemos comprobar, llegar a un nuevo hogar requiere ciertos pasos relacionados con el agua, la energía y las telecomunicaciones. La situación de las telecomunicaciones es un poco especial. En términos de agua y energía, el contrato está directamente relacionado con el punto de abastecimiento. Sin embargo, en lo que a telecomunicaciones se refiere, aunque depende del suministro, depende en gran proporción del propietario.

La demanda cambiará la oferta que podamos firmar, porque la cobertura es diferente en toda España. Por ejemplo, en algunas zonas donde la fibra óptica no es accesible, sólo podemos tener ADSL, o además de 300 megabytes, solo podemos tener 100 megabytes. En cuanto a la tasa de datos móviles, no tiene nada que ver con la dirección de abastecimiento.

 

Procedimientos de telecomunicaciones que se deben realizar al mudarnos.

 

  • Revisa tu contrato actual.

Lo primero que debemos tener en cuenta es conocer los términos del contrato. El primero es saber si somos permanentes. A veces, las empresas tratan una solicitud de cambio de dirección con una identidad permanente como una salida anticipada, por lo que pueden pedirnos que paguemos la permanencia. Como se mencionó anteriormente, esto se debe a que las condiciones pueden ser distintas en diferentes direcciones.

Si no tiene permanencia, lo ideal es comparar las tarifas de Internet y telefonía para comprender cuál brinda las mejores condiciones para su nuevo hogar. En este momento tendremos dos alternativas:

  • No cambiar de operador: Si no planeamos hacer cambios, generalmente, cuando las empresas saben que queremos cambiar, te brindarán una mejor oferta, solo necesitamos solicitar un cambio de dirección en nuestra tarifa. Para realizar esta gestión, todas las facturas deben ser realizadas y pagadas por el titular del contrato.

Posteriormente, aunque en ocasiones se puede realizar online, debemos llamar a nuestra empresa para solicitar cambios. Una vez que solicitamos un cambio, el técnico nos llamará para confirmar que no hay problema y establecer la fecha de transmisión. Es mejor solicitar cambios al menos tres días antes de la mudanza.

  • Cambiar de operador: Si encuentras un mejor acuerdo, generalmente se trata de portabilidad. La portabilidad tiene un precio mejor que el precio de alta, excepto que este último tiene que pagar un precio alto.

Si se requiere portabilidad, se debe concertar una cita con los técnicos de la nueva empresa para que puedan instalar el router. Lo mejor es confirmar esta cita al día siguiente de su mudanza, para que esté más tranquilo y no se quede sin Internet por mucho tiempo.

  • Cobertura en tu hogar nuevo

Como comentábamos al principio, la cobertura no es la misma en toda España. Por tanto, la empresa debe comprobar qué cobertura de seguro tiene nuestro hogar antes de cotizar. Por ejemplo, esto determinará si podemos tener fibra o solo ADSL, y la cantidad de megabytes que podemos disfrutar en nuestro nuevo domicilio.